En los Cielos aparece la señal de lo que Dios va a hacer en la
Tierra, lo cual está prometido en la Escritura. Y es importante
conocer esas señales que ocurren en el Cielo para que así
comprendamos el tiempo que nos ha tocado vivir.
Vean aquí, en el tiempo de Jesús se estaba viviendo una etapa
mesiánica, la cual corresponde a la Primera Venida del Mesías.
Él vendría como Cordero de Dios para quitar el pecado del
mundo, realizando el Sacrificio de Expiación por el pecado. Él
también cumpliría la Pascua, como el Cordero pascual, por lo
cual Juan el Bautista lo presentó diciendo: “He aquí el Cordero
de Dios que quita el pecado del mundo.” [San Juan 1:29] Allí
estaba presente el Mesías como Cordero de Dios para morir y
quitar el pecado del mundo.
Antes de Él aparecer en la Tierra hubo señales en el Cielo,
cuando nació hubo señales en el Cielo también. La Escritura
dice que apareció una estrella, la cual se le llama actualmente:
“La estrella de Belén.” Hubo unos sabios que vinieron del
Oriente, eso es Babilonia o Caldea, e Irán e Irak, los cuales
habían visto ellos estando en su territorio y mirando hacia Israel,
o sea, ellos estando en el Este mirando al Oeste, vieron una señal
en el Cielo y se encaminaron a Jerusalén. Tomó tiempo llegar
hasta Jerusalén, por cuanto Jerusalén es llamada: “La ciudad de
Dios,” y allí estaba el templo; ellos pensaron que el Mesías estaría allí en el templo, en Jerusalén. Ellos sabían que aquella
señal en el Cielo era la señal del Mesías, y por consiguiente tenía
que estar en la Tierra, porque apareció esa señal en el Cielo. Aun
un profeta gentil llamado: “Balaam,” dijo que de Jacob saldría
una estrella.

Y ahora, esa señal en el Cielo estaba diciendo que el Mesías
había llegado a la Tierra. Todo lo que Dios va a hacer en la
Tierra, lo muestra en el Cielo.
Y ahora, aquellos magos conocieron el tiempo en que estaban
viviendo, ¿por qué? Por medio de la señal en el Cielo, la señal
del Mesías en el Cielo, la señal del Hijo del Hombre en el Cielo.
La ciencia dice que eso que sucedió allí fue una alineación
planetaria. Ese alineamiento planetario ocurre cada 973 años. ¿Y
qué significa eso? Que cada 973 años algo sucede en el
Programa Divino, algo estará sucediendo en medio del pueblo
de Dios.......
Y ahora, antes de aparecer el cumplimiento pleno de la
promesa divina, en el Cielo aparecen las señales, por eso los
discípulos en una ocasión le preguntan a Jesús en el capítulo 24,
versos 1 al 3 de San Mateo:
“Cuando Jesús salió del templo y se iba, se acercaron sus discípulos para mostrarle los edificios del templo.
Respondiendo él, les dijo: ¿Veis todo esto? De cierto os digo,
que no quedará aquí piedra sobre piedra, que no sea derribada.
Y estando él sentado en el monte de los Olivos, los discípulos
se le acercaron aparte, diciendo: Dinos, ¿cuándo serán estas
cosas, y qué señal habrá de tu venida, y del fin del siglo?”
Y ahora, aquí ellos quieren saber en qué tiempo va a ser
destruido el Templo, qué señal habrá de la Venida del Señor y
del fin del siglo. La señal o señales de la Venida del Señor y del
fin del siglo, porque siempre hay señales, la señal para la
destrucción del templo era cuando vieran a Jerusalén cercada de
ejércitos, esa sería la señal.
Pero ahora ellos quieren también la señal de la Venida del
Señor y del fin del siglo, porque es importante saber cuáles serán
las señales para el tiempo en que la persona está esperando el
cumplimiento de una promesa divina. Siempre habrá señales.
En el capítulo 16 de San Mateo, versos 1 al 4, dice:
“Vinieron los fariseos y los saduceos para tentarle, y le
pidieron que les mostrase señal del cielo.
Mas él respondiendo, les dijo: Cuando anochece, decís:
Buen tiempo; porque el cielo tiene arreboles.
Y por la mañana: Hoy habrá tempestad; porque tiene
arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el
aspecto del cielo, ¡mas las señales de los tiempos no podéis!”
Y ahora, las señales de los tiempos es importante que las
veamos y entendamos lo que significan, porque en algunas
ocasiones podemos ver las señales y no distinguir lo que eso
significa al aparecer, y por consiguiente la persona no sabe el
tiempo en que está viviendo.
Ahora, para el tiempo final habrá señales también, dijo
Jesucristo en San Mateo y en San Marcos y en San Lucas.
Vamos a ver lo que nos dice el Señor... vamos a buscar una
porción que nos hable claro de las señales: San Lucas, capítulo
21, versos 25 en adelante dice:
“Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las
estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, confundidas a
causa del bramido del mar y de las olas;
desfalleciendo los hombres por el temor y la expectación de
las cosas que sobrevendrán en la tierra; porque las potencias de
los cielos serán conmovidas.
Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en una nube
con poder y gran gloria.
Cuando estas cosas comiencen a suceder, erguíos y levantad
vuestra cabeza, porque vuestra redención está cerca.”
O sea, la transformación de nuestros cuerpos, que es la
redención del cuerpo, está cerca; y la redención física de los
muertos en Cristo, que será la resurrección en cuerpos eternos y
glorificados. Cuando estas señales estén siendo vistas por los
creyentes en Cristo de ese tiempo en que estarán aconteciendo
estas señales, nuestra redención del cuerpo está cerca; y por
consiguiente la redención de Israel como nación también estará
cerca.

Y ahora, tenemos que conocer las señales en el Cielo, y ya
hemos visto todas las señales en el Cielo. Él dijo: “Cuando
ustedes comiencen a ver estas cosas suceder, levantad vuestras
cabezas porque vuestra redención está cerca,” o sea, la redención
del cuerpo, la transformación de los vivos en Cristo y la
resurrección de los muertos en Cristo.
Y ahora, podemos conocer el tiempo en que vivimos por
medio de las señales de los tiempos. En el Cielo Dios muestra
primero lo que Él va a hacer en la Tierra. Estamos viviendo en
el tiempo de grandes señales en el Cielo. Cuando ustedes
escuchan de una alineación planetaria, recuerden, esa es una
señal en el Cielo, de algo importante que estará sucediendo en
la Tierra conforme al Programa Divino.
Para el año 40 hubo una alineación de algunos planetas, la misma que hubo cuando Jesús nació. Algo puede haber estado
pasando en la Tierra, sin que nosotros nos hayamos dado cuenta.
Recuerden que para el tiempo de Jesús, para los días de Su
nacimiento, dos años luego de Él haber nacido, el rey mandó a
matar a todos los niños de dos años hacia abajo, que estaban en
Belén de Judea. ¿Por qué? Porque estaba el rey temblando, con
miedo a un niño que tenía que haber nacido en Belén de Judea,
y que ya en el Cielo había aparecido la señal llamada la estrella
de Belén.
Por eso él averiguó con los magos para qué tiempo había
comenzado a verse esa estrella, esa señal en el Cielo. Podemos
ver que el que estaba más interesado en la Venida del Mesías y
nacimiento del Mesías era el rey, era Herodes, no porque amaba
Su Venida sino porque odiaba Su Venida, porque sabía que si
otro rey venía, él sería echado a un lado, y no quería perder el
trono.
Y ahora, Dios llevó al niño Jesús con José y María, a Egipto,
para que no muriera el Mesías antes de tiempo, lo colocó entre
los gentiles, entre los gentiles estaba el Mesías que Israel estaba
esperando.
Y ahora, Dios sabe esconder al instrumento que Él va a usar,
y aunque lo vean los enemigos que buscarán la muerte suya, no
lo verán. Miren en el tiempo de Israel en Egipto: cuando llegó el
tiempo para Dios libertar a Su pueblo, cuando llegó ese siglo,
tenía que nacer un niño para ser usado por Dios. Apareció
también en el Cielo la señal por lo cual el faraón mandó a matar
a todos los niños; y también con el pretexto de que se estaban
multiplicando los judíos (los hebreos), y en una guerra podían
ponerse a favor de los enemigos del faraón y entonces el faraón
con su ejército, perdería la guerra.
Y ahora, vean ustedes dónde colocó Dios a Moisés: en las
manos de la hermana del faraón que estaba gobernando. Dice
que era la hija del faraón, pero la hija del faraón anterior (eso
según lo muestra la película de “Los diez mandamientos.”).
Y ahora, él fue colocado en el nivel de la realeza y allí nadie
lo podía tocar; comía bien, era un militar, un hombre que fue
bien educado, y nadie sabía que ése era el que libertaría a Israel
a través del cual Dios estaría obrando esa liberación. Pero luego
vino el tiempo en que tenía que ser manifestado como el
libertador.
Y ahora, estamos nosotros viviendo un tiempo en que las
personas han visto algo que no tiene explicación racional:
crímenes contra la humanidad que han sido llevados a cabo en
contra de los hebreos. ¿Será a causa de esa señal que apareció en
el año 40? Recuerden que Hitler estaba persiguiendo y matando
con el ejército a los judíos, tiene que haber una explicación
bíblica para todo eso que sucedió. También la Escritura dice que
Jesús profetizó que serían perseguidos y matados por causa del
Nombre de Jesús.
Hay dos razones: una es que rechazaron al Mesías y por
consiguiente rechazaron la bendición de Dios. Y cuando se
rechaza la bendición, lo único que queda es el juicio divino. Esa
es una de las razones; y la otra: la señal que apareció en el Cielo
en el año 1940, de lo cual estaremos comprendiendo muchas
cosas a medida que pasen los días, los meses y los años. Y lo
que no podamos comprender, en el Reino milenial lo vamos a
comprender.
Pero, la pregunta es: ¿Estarían buscando a alguna persona en
específico? Si así es, Dios lo escondería bien. ¿Pero y qué de
otras persecuciones que han venido contra los hebreos? Pues
todo el tiempo lo han estado buscando. Es que si Israel existe, el
reino del anticristo tendrá que ser quitado, porque la promesa es
para Israel: que será cabeza de naciones y que Jerusalén será la
capital del mundo.
Mientras existan judíos o hebreos, esa promesa estará en pie.
Para que esa promesa no se cumpla, tienen que borrar de la faz
de la Tierra a todos los hebreos, a todos los descendientes de las
doce tribus, que es lo que en muchas ocasiones han tratado de hacer, pero no ha sido posible. Y para este tiempo Dios dice:
“No pasará esta generación.” O sea, esa generación de judíos, de
hebreos, no pasará, no los van a borrar de la Tierra, van a
permanecer, van a ver lo que ellos han estado esperando y van
a recibir el Reino, conforme a Daniel, capítulo 7.
Extracto de la Conferencia: "Conociendo el Tiempo en que vivimos por medio de las Señales de los Tiempos" predicado el Domingo 2 de Septiembre de 2007 en Franca-SP, Brasil. Por el Dr. William Soto Santiago Ph. D.
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